¿Es sostenible en el tiempo la dieta cetogénica?
Hay personas que dicen que la cetosis no es un estado natural del hombre. Están gravemente equivocados. ¿Qué es estar en cetosis? ¿Qué significa? ¿Por qué una dieta cetogénica se puede sostener en el tiempo?
Tenemos dos combustibles… ¿principales? No, tenemos uno principal y varios secundarios. Todos ellos son importantes:
Principal: Grasa.
Secundario: Glucosa.
Secundario: Aminoácidos.
Secundario: Lactato.
El principal es la grasa, porque una persona puede almacenar 70 kg de grasa (o más en algunos casos), pero 500 g de glucosa. En casos donde la persona no parezca tener casi grasa corporal, podría tener hasta 12 kg de grasa en su cuerpo, mucho más que los 500 g de glucosa.
Bioquímica de la dieta cetogénica
Respondamos ahora a la pregunta: ¿qué es estar en cetosis a través de una dieta cetogénica o de ayunos? Estar en cetosis es utilizar la grasa como combustible principal. ¿Por qué? Se trata de una cuestión de bioquímica simple:
La glucosa que se utiliza como combustible se transforma en piruvato. Este entra en la mitocondria y termina por producir acetil-CoA, que pasa al ciclo de Krebs para reaccionar con oxaloacetato para continuar alimentando de electrones a nuestras mitocondrias.
Los aminoácidos que se usan como combustible (excepcionalmente) forman… acetil-CoA, que pasa al ciclo de Krebs de igual manera.
Las grasas (ácidos grasos) que se usan como combustible se transforman en… exacto, acetil-CoA también, y este entra al ciclo de Krebs.
¿Cuál es la diferencia entonces? Cuando son las grasas quienes forman la molécula primordial y sagrada acetil-CoA, se forman tantas de ellas que unas entran al ciclo de Krebs pero las otras «guardan cola» hasta que se «aburren» y entonces deciden relacionarse entre ellas. Así, 2 acetil-CoA forman, tras breves pasos, el primero de los 3 cuerpos cetónicos.
¿Qué significa, de nuevo, estar en cetosis?
Como acabas de comprobar, significa que estás quemando grasa. Es decir, utilizando, como así fuiste diseñado, tu combustible principal como combustible principal. El mundo moderno normalizó la aberración: utilizar un combustible secundario como combustible principal.
Esto no quiere decir que uno deba estar en cetosis todo el tiempo para estar saludable. Pero sí quiere decir que la dieta cetogénica puede ser sostenida en el tiempo sin problema. Lo que sí debe suceder es que, a lo largo del día, los seres humanos deben entrar en cetosis entre comidas y, sobre todo, por la noche. Al menos por la noche. De lo contrario, no utilizarían grasa corporal como principal combustible.
Además, cuando uno hace deporte intenso, está en cetosis incluso si sigue una dieta rica en carbohidratos, como así demuestra este gráfico de Polin et al.
George Cahill, de la Universidad de Harvard, afirmó que durante un ayuno prolongado donde se utiliza masivamente la grasa almacenada, 2/5 de todos los ácidos grasos se utilizan en forma de cuerpos cetónicos; es decir, el 40% de la grasa se convierte en estas moléculas sagradas y perfectas, necesarias para nuestra biología, especialmente en el momento de nacer y durante el periodo de lactancia. También las mujeres entran en cetosis en el último periodo del embarazo aunque no siguan una dieta cetogénica. ¿Por qué? La cetosis no se negocia en el feto ni el neonato.
Aclaraciones necesarias
Perdonad que nos repitamos: cuando utilizas grasa como combustible principal, estás en cetosis. Y para hacerlo uno debe seguir una dieta cetogénica. Hemos de explicar, no obstante, dos hechos que suceden tras años de alimentación aberrante en la vida moderna:
1. La epigenética gira hacia la glucólisis y es más complicado fabricar cuerpos cetónicos. Es necesaria una adaptación para utilizar ácidos grasos y que estos puedan convertirse en cuerpos cetónicos. Además, si uno los sintetiza, es más difícil usarlos sin el periodo de adaptación correspondiente.
2. La exposición a la luz azul artificial y a los campos electromagnéticos artificiales hacen que nuestro cuerpo favorezca el uso de la glucosa y no de la grasa. Por tanto, una dieta cetogénica podría ser muy difícil de implementar si uno no cuida su ambiente de luz y se protege del Wi-Fi, 4-5G, etc. Es por eso que Aureo Lightstyle y Spiro son importantes en el mundo moderno.
Historia de los comestibles de supervivencia
Lo cierto es que si uno se alimenta con alimentos naturales, locales y estacionales, que crecen bajo la misma luz del Sol que necesariamente debe bañar su piel y sus ojos, la cetosis está asegurada. ¿Por qué? Pongamos nuestra Asturias natal como ejemplo. Por el otoño, el invierno y parte de la primavera no crecen alimentos en la naturaleza que nos puedan sacar de la cetosis, como las frutas. Hay quienes piensan ingenuamente que uno encuentra cereales y legumbres en sus paseos por la Naturaleza. Lo cierto es que no. Nos dicen que tenemos que consumir cereales y legumbres como base de nuestra dieta. Es decir, las dos comidas más ricas en las temidas lectinas. Pero resulta que, por mucho que los veganos insistan, no son comidas evolutivas.
Hagamos un resumen de 2 de los comestibles de supervivencia más famosos: lentejas y arroz. Por supuesto, no forman parte de una dieta cetogénica, ya que inhiben antinaturalmente la cetosis. Preguntemos a ChatGPT y otras IAs:
Las lentejas (Lens culinaris) son legumbres que han sido cultivadas y domesticadas por los seres humanos a lo largo de miles de años. En la naturaleza, las lentejas no crecen de manera silvestre como algunas otras plantas. Existen especies de lentejas silvestres, que son parientes de las lentejas cultivadas. Estas especies pueden encontrarse en diversas partes del mundo, especialmente en regiones de Asia y el Medio Oriente, donde se originaron las lentejas. La especie silvestre más cercana es Lens orientalis. Las lentejas cultivadas que consumimos hoy han sido modificadas a través de la selección artificial para obtener características deseables, como mayor tamaño de semilla, resistencia a enfermedades y mejor rendimiento. Esto significa que las lentejas que vemos comúnmente en los mercados son el resultado de la intervención humana. Por tanto, sin la intervención del ser humano, no hay suficientes lentejas salvajes disponibles para llenar un plato. Así que, en la práctica, sí, necesitamos que las lentejas sean plantadas por los humanos para tener un suministro adecuado. Y nosotros añadimos que nunca existieron suficientes lentejas salvajes como para llenar un plato para cada miembro de la familia una vez por semana. En Europa y América ni siquiera existían.
El arroz (Oryza sativa) es un cultivo altamente domesticado y ampliamente cultivado en todo el mundo. Existen algunas especies de arroz silvestre, como Oryza rufipogon, que se encuentran en ciertas regiones de Asia y África (nosotros aclaramos que tampoco en Europa y América). Esta especie es uno de los ancestros del arroz domesticado y crece en ambientes húmedos, como márgenes de ríos y pantanos. Aunque hay variedades silvestres de arroz, no existe suficiente arroz silvestre en la naturaleza para llenar un bol cada día. Estas especies silvestres suelen tener rendimientos más bajos y granos más pequeños en comparación con las variedades domesticadas que se cultivan específicamente para el consumo humano. Para satisfacer la demanda de arroz a nivel mundial, es necesario cultivarlo en campos agrícolas, donde se administra el agua y los nutrientes de manera controlada. Las variedades de arroz domesticadas han sido seleccionadas durante miles de años para optimizar su producción y adaptarse a diferentes condiciones climáticas y de suelo. En resumen, aunque existen algunas especies silvestres de arroz, no es práctico contar con ellas para el suministro diario de arroz en la dieta, ya que no hay suficiente cantidad disponible en la naturaleza. El arroz que consumimos proviene de cultivos agrícolas.
Conclusión
Así pues, aunque te digan que una dieta cetogénica no es sostenible en el tiempo y que la cetosis es un estado metabólico peligroso, lo cierto es que lo que no es sostenible en el tiempo es comer comida inventada por el hombre. Sí, de acuerdo, es comida muy barata y básica en muchos países más pobres.
Por eso nos referimos a cereales y legumbres como comestibles de subsistencia o supervivencia. Son inventados por el hombre, sacan del estado natural de cetosis y están cargados de lectinas como el gluten, que causan daño severo en el tubo digestivo. Llevamos comiendo esto el 0.5% de nuestra vida en el planeta. El 99.5% restante comimos animales, tubérculos salvajes naturales (no plantados), frutas salvajes (no hibridadas, ni modificadas o seleccionadas genéticamente). Es decir, dieta exclusivamente cetogénica fuera de los trópicos y semi-cetogénica en los trópicos. Con el trigo y la avena sucedió lo mismo. Que haya personas que recomienden la avena para el desayuno por encima de la carne y el pescado refleja el nivel de domesticación que ha sufrido la humanidad. Quienes comen comida domesticada se domestican a sí mismos.
La dieta cetogénica es obligada en ciertas latitudes.
Las dietas en latitudes ecuatoriales y tropicales naturales permiten la cetosis mientras dormimos y entre comidas.
La cetosis ocurre cuando utilizamos grasa como combustible principal.
Cuando hacemos ejercicio y marcamos los abdominales quemamos grasa como combustible, luego entramos en cetosis aunque no sigamos una dieta cetogénica.
El estado de embarazo propicia la cetosis en la última etapa aunque no se siga una dieta cetogénica.
Lo que es raro y antinatural desde el punto de vista de la evolución es seguir una dieta alta en carbohidratos en la mayor parte de las latitudes, que suprime la cetosis y que se basa en comestibles que no existirían en la Naturaleza si no fuera porque el hombre los SINTETIZÓ de muchas maneras diferentes.
Por último, una foto de mi monitor continuo de cuerpos cetónicos SiBio CKM que ilustra a la perfección el punto que quiero transmitir. Si os fijáis estoy en 0.9 mmol/L, lo cual es un estado de cetosis considerable, y la app me dice traduciendo: ‘Quemando ligeramente grasa: Estás quemando grasa al ritmo de aproximadamente 3.45 gramos cada hora’.
De mantenerme 24 horas en 0.9, quemaría 82,8 g al día, que por 30 días serían casi 2,5 kg. Son, evidentemente, cifras aproximadas. Pero si uno recapacita sobre ello se da cuenta de varias cosas:
La increíble cantidad de grasa que comemos y que no utilizamos como combustible, sino como materia prima para hacer membranas celulares, mielina y toda clase de lípidos bioactivos.
Que para perder grasa debemos estar en cetosis en algún momento.
Que incluso estando en cetosis, no está garantizado que bajemos de peso, pudiendo incluso subirlo. Me refiero a grasa o músculo.
El problema de sobrepeso que hay en el mundo es enorme porque las personas usan la glucosa como combustible principal y no la grasa y los cuerpos cetónicos.
En realidad, el número de cuerpos cetónicos en sangre es una medida confusa. Por poner un ejemplo con fines didácticos, si fabrico 10 y consumo 9.1, el medidor me dará 0.9. Pero si fabrico 4 y consumo 1, el medidor marcará 3. Pese a que da la sensación de que 3 es más cetosis que 0.9, es mejor la situación primera, donde la persona está utilizando 9.1 en lugar de 1, ya que los cuerpos cetónicos son la molécula que más ATP y agua produce gramo por gramo, muy por encima del palmitato y ácido esteárico, que serían dos grasas saturadas que a su vez están muy por encima de la producción de agua y ATP de la glucosa.
Lo mires como lo mires, un ser humano bajo el ambiente de luz correcto y en cetosis es mucho más efectivo manejando las baterías del cuerpo.