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NUESTRA MÚSICA
Como os hemos contado muchas veces, STRO surgió como una banda formada por Ricardo STRO (voz), Jessica (bajo), Carlos STRO (sintes y pianos), Jairo (batería) y Diego (guitarra). Aunque publicamos algunos singles años antes, en 2019 dimos forma a LOMA, nuestro disco de debut: un trabajo de rock progresivo en castellano en el que convivían influencias contemporáneas, como Tool o The Mars Volta, con la huella de los grandes referentes del género de finales de los 60 y los 70.
Nuestros comienzos estuvieron muy marcados por la música, pero también por la grabación multipista casera. Mientras mucha gente entendía una banda como un grupo de personas que se reúne para tocar, para nosotros el centro siempre estuvo en el estudio, en grabar, construir, experimentar y buscar un lenguaje propio. Éramos, en cierto modo, el Glenn Gould del rock progresivo: fascinados por la idea de encerrarnos a trabajar la música durante horas. Eso nos permitió experimentar muchísimo, aunque también hizo que tardáramos casi 20 años en sacar un disco.
Componíamos de una manera poco habitual. Nos gustaba desarrollar primero un guión completo del disco en forma de partitura. Para nosotros era imprescindible pensar de antemano la historia global que queríamos contar, tanto en lo musical como en las letras y en los personajes. A partir de ahí, cada uno aportaba su visión sobre esa estructura flexible. Lo último que solía aparecer era la letra y la melodía. Entendíamos cada disco como una obra completa, no como una suma de canciones aisladas.
Musicalmente, sentíamos que la tradición clásica había llevado muy lejos el trabajo con la armonía, la melodía y el contrapunto, y que las texturas modernas de guitarras y sintes distorsionados nos permitían expresar con un lenguaje actual esas mismas grandes historias. Ese era nuestro idioma. Nos interesaba especialmente el ritmo como herramienta expresiva: más allá del 3/4 o el 4/4, los compases irregulares nos abrían un espacio distinto, más adecuado para explorar ideas filosóficas, místicas, esotéricas o relacionadas con la evolución del ser humano. Y todo eso estaba muy presente en nuestra música.